"No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos."
Hermann Hesse
Fotografía: Marta Linares
Es normal que se confundan, que se distraiga e incluso que no se llegue a entender. Es normal que las mentes más perversas intenten comparaciones odiosas y casi inimaginables (: bienaventurados los ignorantes). Es normal el daltonismo, la palabrería e incluso el desplante… Es normal la ceguera. Es normal que desde la televisión, o desde el plasma del bar todo quede con un aire onírico, desenfocado, casi irreal… Como un sueño mal recordado. Pero que poco a poco se irá haciendo cada vez más tangible, más real. Conforme te acercas al campo, al inconcluso templo de bendiciones verdiblancas, todo parece ir más deprisa. Como en un galope sostenido, que aporta ese extra que otros grandísimos equipos del mundo ya quisieran, si quiera rozar. Una afición como pocas en el mundo, una fé irremediable y anclada en el centro del pecho justo, traspasando el corazón… llegando a ese finísimo velo que guarda el alma... 11 gramos de alma guerrera, de lucha incesante, de descaro y desparpajo andaluz universal...
Hay algo más grande en el mundo que nacer bético??
Chesco Reyes
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La permanencia del Real Zaragoza se antoja algo más que complicada tras sufrir el equipo maño su decimoquinta derrota de esta temporada. Los de Manolo Jiménez cayeron por cero goles a dos ante el Betis en un partido que dominaron con claridad durante un primer tiempo en el que no supieron aprovechar sus ocasiones. Un gol de Rubén Castro justo antes del descanso hizo mucho daño a la moral aragonesa. Tras el descanso, el Betis fue mejor y los maños acabaron siendo víctimas de su propia precipitación. A veinte minutos del final, Rubén Castro sentenció el partido con su segundo tanto de la noche. El Zaragoza queda a once puntos de la salvación y el Betis consigue un colchón de seis puntos sobre los puestos de descenso.
Tras unos primeros minutos en los que Zaragoza y Betis pelearon por hacerse con el dominio del esférico y la iniciativa del partido, fue el conjunto local el que se hizo con el control del choque. La adelantada defensa del equipo verdiblanco originó espacios atrás que los de Jiménez supieron aprovechar con continuos balones a su espalda. Micael fue el primero en probar fortuna con un disparo lejano que Fabricio mandó a saque de esquina con apuros. Acto seguido, Da Silva desaprovechó una situación inmejorable para abrir el marcador con un remate de cabeza solo en el segundo palo.
La superioridad maña era manifiesta y eso se tradujo en un asedio constante del Zaragoza sobre la portería del Betis, que permitió que su rival se instalara en la zona de tres cuartos. Los aragoneses hicieron gala durante el primer tiempo del partido de una agresividad, una velocidad y una intensidad constante aliñada con una clara intención de manejar el tempo del choque. Los de Mel, que a duras penas rebasaban la línea medular, gozaron de una ocasión clara para estrenar el marcador en los pies de Jorge Molina y a la que Roberto respondió de forma brillante.
Lejos de asustarse, el Zaragoza dio una respuesta inmediata a la embestida sevillana con un remate de cabeza de Luis García que Dorado sacó in extremis bajo palos. Mientras tanto, el Betis no cesaba en su intento de enfriar el partido para estirarse y abrir el campo en la medida de lo posible para nivelar la balanza y deshacerse de la abrumadora presión de los de Manolo Jiménez. Los andaluces se centraron entonces en intentar continuos contragolpes que rara vez consiguieron su objetivo de poner en apuros a la retaguardia maña.
A cinco minutos del descanso, contra todo pronóstico y sin ningún merecimiento, el Betis asestó un mayúsculo golpe moral al Zaragoza tras una jugada en la que Paulao ganó un balón dividido, Da Silva no tiró bien el fuera de juego y en la que Rubén Castro superó por alto a Roberto marcando el primer gol de la noche. Con el resultado en contra, el equipo aragonés se marchó por completo del partido y prácticamente no existió sobre el terreno de juego en los minutos que precedieron el pitido que indicaba el camino al túnel de vestuarios.
Tras el intermedio, el Zaragoza continuó llevando la voz cantante en el partido ante un Betis muy bien colocado en defensa. Una barullo en el área en el que ni Aranda ni Oriol supieron resolver fue la antesala del primer cambio de Manolo Jiménez, que retiró a propio Oriol para dar entrada a Juan Carlos en un claro intento de de ganar en profundidad y velocidad en sus numerosas pero infructuosas llegadas al área de Fabricio. El crono avanzaba y el mando maño no obtenía los frutos deseados del empate. A media hora de la conclusión, Jiménez sustituyó a Luis García para dar entrada a Pablo Barrera.
Los nervios acabaron apareciendo en el Zaragoza y eso fue aprovechado por el Betis para comenzar a crecer en el encuentro. Los sevillanos gozaron de una doble ocasión clara para sentenciar tras un centro de Beñat que ni Rubén Castro ni Salva Sevilla supieron aprovechar. Instantes después, Pablo Álvarez, sacó bajo palos un nuevo remate que cerca estuvo de significar el segundo de la noche. La avalancha bética acabó sentenciando el partido a poco menos de veinte minutos del final con un nuevo tanto de Rubén Castro tras un rechace de Roberto a disparo de Jorge Molina.
Los hombres de Manolo Jiménez intentaron acortar distancias por activa y por pasiva, pero la propia precipitación en ataque y el buen hacer de la defensa rival hicieron inevitable la decimoquinta derrota del Zaragoza esta temporada. Los aragoneses quedan a once puntos de la salvación cuando tan sólo quedan cuarenta y cinco por disputarse y su permanencia empieza a antojarse algo más que complicada. Los tres puntos sirven al Betis para adquirir un cómodo colchón de seis puntos sobre los puestos de descenso en su lucha por seguir en Primera.
Ya sabíamos que el fútbol es como la vida misma, pero la frase se cumplió a rajatabla en el Villamarín. La vida siempre da segundas oportunidades y se la dio a Nelson, que jugó este sábado con la camiseta del Betis dos años después. Se lesionó de gravedad cuando jugaba en Osasuna y fue acusado de chivato al inicio de este campeonato. Adelantó la alineación bética a sus amigos rojillos y fue castigado por ello. Tiempo después, demostró que está con el Betis. Un gol suyo en el último suspiro fue el que acabó con el Athletic.
La muerte anunciada del equipo de Bielsa fue en el 91'. Pudo ser mucho antes, pero no ocurrió hasta que un balón se quedó buscando dueño en la frontal y apareció Nelson, que disparó con el alma pidiendo perdón al Betis y diciéndole que hará lo que sea por ese escudo. No llegó Iraizoz, no lo hubiese hecho ni midiendo el doble, y los rojiblancos se quedaron sin nada. Nelson casi lloró. El fútbol le dio lo que se mereció como el Betis, ser feliz.
Los de Mel ganaron la final porque fueron mejores que un Athletic que perdió uñas con la expulsión de Javi Martínez en el 64', que vio la segunda amarilla por no dejar progresar a Pereira. Su despedida del campo supuso la despedida de su equipo.
En el Villamarín se jugó al fútbol de verdad, con la cabeza bien alta y sin miedo al qué dirán. El mensaje, muy claro, se mandó desde el principio y pocos respiros hubo en el encuentro. No los permitió Montero, revolucionario, y tampoco Rubén Castro, autor del primer gol a los 10 minutos. El Betis lo hizo con precisión, con rapidez y el canario definió con mucha clase, engañando con esa rosca que juega con la pelota y los porteros.
El Athletic respondió a balón parado, especialidad marca de la casa. Javi Martínez empató con la cabeza en un córner. Ni saltó. Es demasiado grande como para eso. El 1-1 no calló al Betis, que volvió y volvió a la carga y se topó con Iraizoz y dos veces con el larguero, la segunda vez ya tras el descanso, cuando San José entró por el tocado Iñigo Pérez.
Los leones soltaban las zarpas, pero acabaron metidos en la jaula defendiéndose con uno menos. Se resistieron a ser cazados, pero allí estaba Nelson para ser más bético que nadie.
Un gol de falta del Chori Castro fue suficiente para dar la victoria al Mallorca ante el Betis (1-0), que no supo cómo encontrar la salida del laberinto que propuso Caparrós. El equipo de Mel tuvo la pelota durante muchos minutos, pero nunca encontró la puerta. Sin ocasiones, Calatayud vivió al abrigo de Chico y Ramis, que volvieron a demostrar su talla como centrales pese a que el segundo fue expulsado.
Pareció que el Betis se quitaba poco a poco de encima la presión, pero nunca llegó muy lejos. Entre los dos mediocentros y los dos centrales del Mallorca, los espacios no existieron. El partido incomodaba a cualquier jugador del Betis, que no tenía con quién asociarse. El Mallorca continuó apretando y en otra mala salida de balón del Betis, Hemed ganó la acción a Mario, que no tuvo más remedio que derribarle cuando el delantero del Mallorca se disponía a pisar el área. La acción resultó decisiva. El Chori lanzó la falta al lado del portero, Casto dio un paso al lado contrario y ya no pudo reaccionar a tiempo. El balón, que iba muy bien dirigido, dio en el palo y entró.Hasta que se puso por delante, el Mallorca fue a buscar al Betis, a presionarle y a incomodarle la salida de balón. Cañas e Iriney sufrieron ante la ordenada presión del Mallorca, que a través de Pereira y el Chori Castro puso en problemas a la defensa del Betis. Los dos laterales verdiblancos sufrieron. Un remate de Hemed tras un centro desde la derecha de Pereira apuró a Casto. El balón se le escurrió bajo el cuerpo, pero reaccionó a tiempo. Después, el propio Pereira exigió una nueva intervención de Casto, seguro en el primer palo.
En realidad, el partido casi acabó ahí. El Mallorca cedió la iniciativa al Betis y el cuadro de Mel no supo qué hacer. En la primera parte, sólo Pozuelo intentó algo distinto, quitarse a algún jugador de encima con un regate o combinar. En la segunda mitad, el chaval se contagió de la melancolía del resto del equipo. Las ocasiones, pocas, continuaron siendo del Mallorca. Víctor aprovechó un balón largo para ganar la carrera a Mario y cruzar demasiado ante Casto. Era lo que quería el Mallorca, buscar los espacios para hacer daño.
El Betis tuvo la pelota hasta el final, pero nunca estuvo cerca del gol. Calatayud vivió tranquilo, pese a que su equipo terminó demasiado cerca de él. El muro del Mallorca fue demasiado para el Betis de Mel.Mel movió ficha en el descanso y metió a Jefferson Montero, un jugador con velocidad y capacidad para desbordar en el uno contra uno. El ecuatoriano no tuvo ningún peso en el partido, como tampoco lo tuvieron Beñat y Salva Sevilla, que entraron después. El Mallorca era un muro, encabezado por unos sobresalientes Chico y Ramis, pese a que éste fuera expulsado en los últimos minutos. Antes, quien había visto el camino de los vestuarios había sido Mario. Después, ya en el descuento, también lo haría Víctor. Todos por doble amarilla.
Se cumplió la vieja máxima del fútbol: entrenador nuevo, victoria segura. Betis y Granada protagonizaron un fantástico partido que finalmente cayó del lado de los visitantes. Los rojiblancos, gracias a una gran primera parte, se han llevado los tres puntos de oro ante un Betis que tardó un mundo en entrar en el encuentro. Los verdiblancos reaccionaron tras la reanudación, pero su esfuerzo resultó insuficiente. Resino no ha podido empezar mejor su nueva andadura.
El Granada ha sorprendido a propios y extraños saliendo a por todas en el Benito Villamarín, al Betis inclusive. Abel Resino ha dispuesto un equipo valiente con un planteamineto arriesgado buscando los tres puntos desde el pitido inicial, y la estrategia le ha salido a pedir de boca. Los rojiblancos han ejercido un presión asfixiante sobre los locales que se han visto claramente superados en la primera mitad.
Las acometidas del conjunto de Resino, que encontaron una auténtica autopista por la banda de Nyom, imparable, eran constantes. Una y otra vez los jugadores del Granada pisaban el área de Casto que nada pudo hacer en el primer gol nazarí. Ighalo disparó seco y colocado desde la frontal, tras una destacada jugada de Martins, el mejor mientras le aguantaron las fuerzas.
El gol no varió el desarrollo del choque. El dominio posicional y el control del juego era total por parte del Granada. Tanto es así que, cerca del descanso, Martins amplió la renta, rematando a puerta vacía una asistencia de Jara que se aprovechó de una indecisión imperdonable de Casto. Con la distancia de dos goles se fueron los contendientes a la caseta.
En la reanudación, el partido creció. El Betis, desaparecido en el primer asalto, salió dispuesto a enmendar su mala actuación y estuvo cerca de conseguirlo. Los verdiblancos subieron la intensidad y fueron a buscar al Granada a su área. Ahora quienes presionaban eran los béticos y quienes sufrían, los rojiblancos.
No obstante, el conjunto de Abel Resino no se arrugó y se mantuvo firme, al menos todo lo que le permitió el Betis, que merodeó con peligro el área visitante durante todo el segundo acto. Pero el Granada contragolpeaba con intención y procuraba mantener la posesión. Con los minutos el partido se fue rompiendo y las ocasiones se sucedieron para uno y otro equipo.
Fue el Betis el que encontró el premio en la segunda mitad. El equipo de Mel, que acertó en los relevos, redujo la ventaja merced a un gol de Pereira a cinco minutos del final. El pequeño delantero bético aprovechó el único despiste de un Julio César colosal para darle emoción al final de un choque intenso y disputado.
El marcador ya no se movió y el Granada se llevó tres puntos importantísimos que le dan mucho aire para afrontar la segunda vuelta. El Betis, no puede dormirse y debe aprender de lo que le ha sucedido hoy. Con el juego de la primera parte, sufrirá seguro.
Tablas en el derbi andaluz por excelencia. Ni Betis ni Sevilla han conseguido la victoria en el Villamarín a pesar del igualado partido. Beñat y Negredo han sido los goleadores de un encuentro en el que el Sevilla acabó con 10 por la expulsión de Fazio. Lejos quedan las épocas en las que el Sevilla gobernaba la capital andaluza, a día de hoy no está claro cuál de los dos está por encima.
Partido igualado entre Betis y Sevilla. Los visitantes han controlado durante la primera mitad la pelota mientras los béticos buscaban la contra, pero tras una dudosa expulsión del defensa sevillista, Fazio, ya en la 2ª parte, los de Marcelino se han visto obligados a saber sufrir para no caer derrotados.
El buen ambiente se notaba en el césped desde la salida de los jugadores, cuando los sevillistas han posado para la foto con camisetas de apoyo a M. Roqué. Eso sí, cuando el balón echa a rodar no hay amigos y el Sevilla ha salido a comerse a su rival. Las ocasiones se sucedían para ellos mientras Casto y la fortuna salvaban a los verdiblancos. Pero el balón parado no siempre es justo y en el minuto 25 una falta que le costó a Fazio la primera cartulina amarilla, sería aprovechada por Beñat para hacer el 1–0 con un auténtico golazo.
El tanto no cambió el partido y Casto tuvo que salvar otras dos ocasiones peligrosas ante Luna y Fazio, pero a la tercera fue la vencida, y Negredo batió de cabeza a Casto justo antes del descanso, en el minuto 41. El de Vallecas aprovechó un espectacular centro de Navas para batir en boca de gol al guardameta verdiblanco.
El ritmo del partido estaba siendo frenético y el descanso calmó un poco los ánimos. La segunda parte ha sido más equilibrada, ambos equipos han tenido ocasiones de gol y cualquiera podría haberse vuelto a adelantar, pero tras 25 minutos tranquilos, la emoción volvió al Villamarín con la expulsión de Fazio por doble amarilla. A partir de este momento el Betis estuvo más cerca de la victoria que sus eternos rivales, hasta el punto de que una jugada cómica en el minuto 81 acabó con un disparo de Beñat que no fue el 2 – 1 de puro milagro y gracias a que el balón rebota en Spahic.
Antes de acabar habría tiempo para la polémica, ya que el Betis pidió penalti en el 89 por un derribo de Cáceres sobre Molina en el área. Velasco Carballo no señalo pena máxima y así se llegó al final del encuentro. Por lo tanto el Sevilla se mantiene delante del Betis en la clasificación, pero ya no hay un dominador claro en la ciudad del Guadalquivir y entre estos dos equipos puede pasar cualquier cosa. En definitiva bonito derbi que llevábamos la friolera de 3 años sin poder ver.
www.mandapelotas.com
Minuto 89, Molina cae derribado en el área tras agarrón de Cáceres, la imagen lo dice todo.
EL BARÇA SE AGARRA A SU CASTA PARA MANTENER VIVA LA LIGA ANTE EL BETIS
Cegado por su reflejo
El Betis superó al aspirante al título con su mismo estilo, idéntico descaro y convicción
La defensa de tres volvió a mermar la seguridad defensiva del Barça
Los errores de Iglesias Villanueva condicionaron el tramo final del partido
El Barcelona se vio cegado por su propio reflejo. El Real Betis imitó sus virtudes y dejó perplejo al Camp Nou durante 76 minutos. El campeón pudo dejarse media Liga en casa. Alexis salió al rescate para minimizar el impacto de un rival sobresaliente que menguó cuando le fallaron las fuerzas y se quedó con uno menos. El duelo tuvo igualdad, fútbol y emoción. También polémica, la que puso el colegiadoIglesias Villanueva con sus malas decisiones.
Presión, posesión y velocidad. Así superó el Real Betis al aspirante al título: con su mismo estilo, con idéntico descaro y con convicción. APepe Mel le importaba tanto ganar como ofrecer una buena imagen. Casi consigue las dos cosas. Mereció tomar una ventaja temprana gracias a un arranque que quedó minimizado por el fútbol fugaz del Barcelona. Xavi y Messi castigaron la sana desvergüenza bética con sendos goles entre los minutos 10 y 12.
El comportamiento del Betis sorprendió positivamente. Tuvo mucho mérito, pero su planteamiento no hizo sino ahondar en lo que ya intentaron el curso pasado tanto elValencia como el Villarreal en sus visitas a Barcelona. Todos salieron escaldados por la ferocidad ofensiva azulgrana. Entre el vértigo y la zozobra brilló Iniesta con una nueva exhibición de su clase.
La defensa de tres volvió a mermar la seguridad defensiva del Barça. No tuvo el control claro del balón.Rubén Castro, Jorge Molina y Jefferson Montero castigaron las espaldas de Puyol, Mascherano yAbidal. La zaga local se multiplicó para sacar el balón de las cercanías de Valdés. Rubén Castro marcó (min. 32) y cargó de motivos el miedo que emanaba la misma grada. Su gol acaba con la racha imbatible delBarça en Liga en su feudo. No encajaba desde abril del año pasado.
Pep Guardiola puso el parche de Busquets en el centro de la zaga para la fase defensiva. Tampoco frenó el deseo bético. Creció. Santa Cruz salió en el descanso. También Dani Alves. El primero hizo el empate (min. 52) con un golazo desde fuera del área. El segundo vio reducidas sus ínfulas ofensivas y volvió a la rutina del lateral.
El Barcelona reinstauró el orden habitual. El Betis reculó inconscientemente. Primeros síntomas de cansancio visitante. Los errores de Iglesias Villanueva ganaron protagonismo. Castigó con amarilla a Iniesta por simular un penalti. No tuvo necesidad porqueJefferson Montero le hizo falta. Luego amonestó con una segunda tarjeta a Mario por una falta a Messi a la remanguillé. Excesiva, tal vez.
El grupo de Mel terminó por volverse más tímido. Subió el ritmo el Barcelona acuciado por una situación que le dejaba casi fuera de la pugna por el título. Empujó la grada. Arrimó el hombro Alexis con un chut desde el pico derecho del área bética que Casto estuvo a punto de parar. Subió el gol al marcador (min. 76) y elCamp Nou resopló de alivio.
Las esperanzas del Betis quedaron huérfanas con el penalti dudoso por manos de Dorado que señaló el árbitro. Messi logró su segundo gol y certificó la victoria más al límite de su equipo desde hace mucho tiempo. El coraje le permitió superar la prueba.
Edición especial de "TAJONEANDO" son del último partido de 2011 contra el Córdoba en Copa y del primer partido del nuevo año 2012 ante el Sporting de Gijón.
Edición especial porque aunque sean menos instantáneas que ediciones anteriores marcan hechos significativos. Por un lado en el partido de copa, puesto que no era en fin de semana, nuestro Steven volvió a ver a su Betis cosa muy anhelada por todos nosotros y por él claro. Y por otra parte, en esta gran calle de nuestra amada de Sevilla (Ciudad del Betis) nos encontramos el pasado domingo con miembros de una afición amiga como es la de Gijón, ojalá que vuestro Sporting salga de esos puestos y siga muchos años en la máxima categoría junto con el Betis claro está.
El Betis logró su tercera victoria consecutiva frente al Sporting en un partido en el que los verdiblancos fueron mejores (2-0). Santa Cruz y Molina fueron los goleadores ante un rival al que el partido se le puso muy feo tras la expulsión de Lora antes del descanso. Barral lo intentó de todas las maneras, pero no tuvo compañía. En el segundo acto, el Betis perdonó hasta el descuento, cuando Molina liquidó el duelo.
El cuadro de Mel trenzó buen fútbol durante algunos tramos del partido, casi siempre con Beñat e Iriney en el origen, cada uno en su papel. La primera ocasión llegó tras una llegada de Jefferson Montero, que dejó atrás a Lora y puso a Rubén Castro frente a Juan Pablo. El canario no pudo con el meta del Sporting en el mano a mano, ni en esa ocasión ni en otras tres que tendría más tarde. Tras ese susto, el Sporting se repuso algo, pero duró hasta el primer gol del Betis. Beñat sacó la chistera a pasear, puso un balón picadito a Santa Cruz y el paraguayo hizo bueno el pase con un notable remate, complicado, raso, al palo largo.La superioridad del Betis sobre el Sporting fue más evidente en unas zonas que en otras. Por ejemplo, en la banda izquierda verdiblanca. Ahí, Jefferson Montero llevó a Lora por la calle de la amargura. El ecuatoriano le superó siempre, encarando o por desmarque. No fue el mejor partido del lateral del Sporting, que acostumbra a cumplir en defensa pero que no vio a Jefferson Montero en los 42 minutos que estuvo sobre el campo, antes de ser expulsado. Naturalmente, vio la roja por dos faltas sobre Jefferson Montero.
Pudo empatar el Sporting no mucho después, pero Casto obró un milagro. De las Cuevas remató dentro del área con la zurda duro y arriba, y el meta del Betis respondió con una mano fabulosa, soberbia, una de las paradas de la jornada. De ahí al descanso se produjo un intercambio de golpes. Rubén Castro estrelló un remate en el palo tras una acción preciosa, con un autopase sutil sobre Iván Hernández. En el otro lado, Barral exigió dos buenas intervenciones de Casto, impecable toda la tarde. Pero la acción decisiva fue la segunda tarjeta amarilla de Lora. Montero le desbordó por enésima vez y el lateral del Sporting fue al suelo, derribándole.
En el tramo final, el Betis volvió a dominar y a crear ocasiones. Rubén Castro se propuso que hubiera partido hasta el final. El canario perdonó ante Juan Pablo, como también lo hizo Jorge Molina, pero solo una vez. A la segunda, ya en el descuento, liquidó el partido con una vaselina sobre el meta del Sporting. Lo último del partido fue la expulsión de Carmelo, que no tuvo incidencia alguna sobre el resultado del choque, pero es otro problema para el Sporting de cara a la próxima jornada. Y ya tiene bastantes.El Sporting tenía por delante una montaña, jugando como visitante, con un jugador menos y por debajo en el marcador. Barral se echó el equipo a la espalda, pero no fue suficiente. A su alrededor, De las Cuevas dejó detalles y nada más y Trejo ni eso. Barral hizo trabajar a la defensa del Betis y aún exigió alguna otra buena intervención de Casto. Durante un rato en al segunda parte, pareció que el Sporting no acusaba jugar en inferioridad, pero al cuadro de Preciado se le terminó la gasolina.